El mismo nombre de Mysore exuda mito y la majestad y merece temor y reverencia. La ciudad de palacios showcases varios pedazos exquisitos de arquitectura, de palacios y de templos con belleza inmaculada. Aparte de el palacio bien conocido de Mysore, el palacio de Jaganmohan, Rajendra Vilas, Mysore es otro pedazo exquisito de la arquitectura que es un banquete a los ojos de los entusiastas del arte y de la arquitectura. El Rajendra Vilas, Mysore se sitúa 1000 pies sobre la ciudad. Nestled en el contexto pintoresco de las colinas de Chamundi, el palacio goza de un clima fresco agradable. Ninguna maravilla fue seleccionado una vez como el palacio del verano de las reglas renombradas de Wodeyar de Mysore. Se dice que el rey maharajá Krishnaraja de Wodeyar logró su educación en este palacio. La estructura imponente del palacio articula esplendor. El palacio se construye con una mezcla fina del estilo de Indo-Sarcenic y de Rajasthani. Allí cuatro chhatris que rodean la bóveda central son distintamente Rajasthani en estilo mientras que el resto de la estructura es evocador del estilo de Indo-Sarcenic de la arquitectura. La bóveda central se asemeja al palacio de Mysore de la manera que cuelga en un cuello alto. La primera planta se endereza para abrir las terrazas que son ensambladas por los chhatris. El mirador espacioso del palacio situado en las alturas altísimas sirve una vista imponente del cityscape. El palacio con la decoración étnica y el interior superbly equipado ha dado vuelta en un hotel de lujo recientemente. En medio de un contexto natural pintoresco y de un tiempo agradable ésta podía fácilmente ser una manera real de pasar tus vacaciones. La comodidad de hotel del palacio abarca de 25 juegos. Todas las amenidades modernas y de lujo se ponen a disposición las huéspedes que residen aquí. Aunque el palacio se da vuelta en un hotel, sigue siendo seguramente una de las atracciones principales de la visita turi stica en Mysore debido a la belleza arquitectónica magnífica. Mysore, Karnataka no tiene ninguna penuria el servir tus ojos de un placer.